Vivir la experiencia de ser parte
de una boda me ha enseñado la importancia de hacer un buen trabajo.
En busca de un fotografo de bodas en Lima,
me contactaron, ya había realizado anteriormente a uno de sus familiares un
trabajo igual.
Les pregunte porque me buscaban si
encontrar fotografo de bodas en Lima, era un trabajo no complicado, porque la
variedad esta ahí.
Respondieron que estaban en busca del mejor y tenían buenas referencias de mi trabajo, eso fue un alago, no quisiera parecer vanidoso pero es cierto mi trabajo era el mejor.
Respondieron que estaban en busca del mejor y tenían buenas referencias de mi trabajo, eso fue un alago, no quisiera parecer vanidoso pero es cierto mi trabajo era el mejor.
Ellos deseaban un proceso en sus
fotografías, un antes, durante y después.
Esto era mucho más emocionante,
hacer tomas del antes era vivir junto a ellos cada instante, es capturar ese
momento donde la novia está en la prueba de vestido, las risas los llantos de
emoción, el rostro del novio acosado por los nervios, la familia participando
en cada detalle, el durante es la etapa principal, el ingreso de la novia, la
mirada de los invitados, los nervios de cada participante en esta etapa
importante, el después es aquí donde se puede hacer fotos artísticas, donde la
novia, el novio y sus acompañantes puedan hacer uso del lugar que más les guste
y posar para las fotos, después de esto mi trabajo continua, hacer memorable
cada momento.
Ellos quedaron muy convencidos con
mi trabajo, no tenían quejas, el material es entregado en su respectivo álbum,
como plazo máximo de 5 días después de las tomas.
Una vez más quedo conforme y feliz
de haber realizado un buen trabajo y que este haga de mí el mejor, vivir la
experiencia de fotografiar una boda, me inspira a hacerlo cada vez mejor, me
siento parte del momento y es por ello que mi entrega es completa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario